sábado, 12 de marzo de 2011

Persona



La actriz Elisabeth Vogler (Liv Ullmann) se queda súbitammente muda mientras interpreta Electra en el teatro. Ingresada en un hospital, aunque no sufre ningún tipo de enfermedad continua sin pronunciar sonido alguno. Una doctora (Margaretha Krook) la somete a toda una serie de pruebas, y afirma que está sana pero ella sigue sin hablar y permanece en el pabellón. Entonces decide enviarla a una villa al lado del mar, a una idílica casita de verano, con la enfermera Alma (Bibi Andersson). Allí se establecerá una relación entre ellas que se convertirá casi en simbiosis. Alma sustituye el silencio de Elisabeth con sus propios relatos, en los que confesará sus más íntimos secretos a la actriz. Las dos mujeres son opuestas en todo. Una habla, la otra escucha. Poco a poco se produce una ósmosis y cada una se apropia de la otra, lo que conducirá a la curación de la actriz, y al aumento de la soledad de la enfermera. La aparición del marido de Elisabeth acabará por materializar la intensa conexión que se ha establecido entre las dos mujeres. Si en un principio el film decepciona, inmediatamente se descubre toda su riqueza. Ingmar Bergman dirigió, escribió y produjo esta película en 1966. El argumento lo ideó mientras se encontraba ingresado en un hospital, convaleciente a causa del estrés provocado por su cargo oficial como director de la Compañía Real de Arte Dramático de Suecia. El director sueco quería hacer una película totalmente creativa, libre de las ataduras de los estudios y los productores. Persona es, dentro de la conocida filmografía de este director, una de sus obras más controvertidas. Siempre ha sido una de las películas más míticas y malditas del realizador sueco. Mientras que todo el mundo conoce, e incluso ha visto, filmes como Fanny y Alexander, El séptimo sello o Fresas salvajes, Persona permanecía inaccesible al público que no la había visto en su momento y resultaba imposible de ver en ciclos de Bergman que se proyectaban en televisiones o filmotecas. Todo ello resaltaba aún más la aureola de película maldita, de obra maestra inencontrable, de tesoro escondido. Persona es una obra maestra del cine que, a pesar de que durante muchos años se mantuvo en el anonimato, está hoy en día junto a las más grandes obras de la historia del séptimo arte. Ingmar Bergman nació el 14 de Julio de 1918 en Uppsala. Estudió literatura e historia del arte en la Universidad de Estocolmo. Tras haber trabajado en varias publicaciones se convirtió en actor y autor dramático, luego en ayudante de director de la Opera Real. En el cine se inició como guionista para directores como Molander y Sjoberg. Realizó 60 películas, 126 montajes teatrales y 39 obras para radio. En 1946 dirigió “Crisis” su primera película y en 1986 publicó sus memorias “Linterna mágica”. En 1961 obtuvo el premio Oscar a la mejor película extranjera por “La fuente de la doncella”. En 1962, otra vez el Oscar por “Como en un espejo” y en 1984, por “Fanny y Alexander”, logra las estatuillas por mejor película extranjera, mejor fotografía y dirección de arte y vestuario. Bergman fue, sin duda, el mejor artista cinematográfico y el más significativo de toda la historia del cine. Este creador de un lenguaje cinematográfico único e irrepetible murió el 30 de Julio de 2007, a los 89 años, en su casa en la remota isla de Färo, en la costa de Suecia, donde vivía desde el 2002.

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